domingo, 26 de enero de 2014

Breve resumen de la creaciòn del G.E.M.A. Año 1964.

En Málaga a mediados del verano de 1964, dos jóvenes amigos de la infancia Paco Sánchez y Ramón Fernández van con mucha ilusión pero muy escasos conocimientos de la Espeleología, en busca de una cueva llamada del Higuerón o del Suizo, y sobre la que existe la leyenda de un tesoro almorávide escondido en su interior.

Una de las entradas a la Cueva del Higuerón. (El pozo del Tio Enrique)

Por todo material de exploración, llevan 15 metros de cuerda de cáñamo y dos linternas, lo que les lleva a pensar, si tal vez, será bastante para la exploración de una cueva de dimensiones, que según referencias, en su interior se ocultan grandes salas y un extenso laberinto de galerías.

Al no disponer de medios de locomoción, todas sus anteriores aventuras espeleológicas se limitaban a unos acantilados próximos al Rincón de la Victoria, localidad cercana a Málaga, donde en los parajes conocidos como la Araña y el Cantal, se abren muchos abrigos en general con pocos metros de recorrido, que recientes campañas arqueológicas han puesto de manifiesto su ocupación desde la época del Neolítico.

Es primer domingo de Junio de 1964, cuando estos dos amigos llegan al Cantal, lugar donde se ubica la Cueva del Higuerón, y empiezan a buscar la cueva durante bastante tiempo sin resultado alguno. Desanimados, están a punto de abandonar, cuando no muy lejos, ven a una persona que está transportando tierra con una carretilla de mano.

 
Se acercan y le preguntan si conoce la Cueva del Higuerón, y cual es su sorpresa, cuando les dice que la tierra que está sacando es de su interior.


Amablemente, les invita a visitarla y entonces es cuando ven que la entrada está a ras del suelo y hay instalada una escalera de madera que lleva directamente al interior de una gran sala.

Ya dentro, este señor les presenta a D.Manuel Laza Palacio, propietario de la cueva, catedrático de Historia y persona muy conocida en el ámbito cultural malagueño, que se interesa por su afición a la Espeleología. Además, les explica que el trabajo que están llevando a cabo allí, es la búsqueda del “Tesoro de los Cinco Reyes”, sobre el que él ya ha publicado varios libros.

Otra de las entradas de la Cueva del Higuerón
Pasan el resto del día ayudando en el desescombro de una de las salas y al despedirse, D.Manuel, les propone integrarse en el equipo. Estos amigos aceptan encantados, quedando para el próximo domingo.

En ese momento, el equipo lo formaban D.Manuel Laza, como director de los trabajos, Paco Guzmán y Paco Núñez, encargados de la apertura de las galerías cegadas y José Luís Rodríguez Molina que se dedicaba a explorar las zonas menos conocidas de la cueva, no solo en ésta, sino en otras cercanas - La Victoria y la Esperanza - con la intención de encontrar posibles comunicaciones entre ellas.
Es con él, con quien Paco y Ramón forman equipo y empiezan a trabajar en esta labor de exploración. A partir de entonces, ya no se limitan solo a estas cuevas, sino que con el Renault 4L de Pepe Luís, gran conocedor de las sierras de la provincia de Málaga, comienzan a localizar y explorar las muchas cavidades que en éstas se encuentran.
Croquis de la Cueva de la Esperanza.
Se ubica en el Cantal muy cerca de la Cueva de la Victoria y el Higuerón. 

Al poco tiempo se consolida una gran amistad, y como quiera que habían empezado a unirse más personas atraídas por el mundo de la espeleología, se decide la creación de un grupo. La idea va tomando forma y en Junio de 1965, se crea el Grupo G.E.M.A. (Grupo Espeleológico Malagueño
Día de la inauguración. Posada de la Victoria.
(De izq. a derecha : Paco, Julio y Ramón).
Día de la inauguración en el local que teníamos en la Posada de la Victoria.
En esta posada,está actualmente instalado el Museo de Artes Populares de Málaga.
(De izq. a derecha : Ramón, Paco, Julio, Pepe Luís y Pedro)

Lo que el Grupo G.E.M.A. comienza en Málaga - ya venía haciéndolo desde un año antes - es un trabajo sistemático de exploraciones con el descubrimiento de cuevas y simas inéditas. Se elabora un archivo, hasta entonces inexistente de cavidades, catalogación, datos de ubicación, planos, fotografías, etc. Por los años en los que comienza a  desarrollarse toda esta intensa actividad espeleológica, se puede considerar al Grupo como uno de los pioneros de la Espeleología Malagueña.

La primera sede del G.E.M.A., estuvo en un local de la Posada de la Victoria - hoy Museo de Artes Populares - propiedad de Pepe Luís y en un principio lo forman:

José Luís Rodríguez Molina → Jefe del Grupo y excelente fotógrafo.
Ramón Fernández Fernández → Topografía. Diario de Exploraciones e Informes.
José Cañete Cañete → Publicaciones y laboratorio fotográfico
Salvador Parra Jiménez →       Equipo de punta. Funcionario del Taller de Restauración Arqueológica de la Alcazaba de Málaga.
Carlos Sánchez Bernal → Médico. Informes fauna cavernícola y publicaciones.
Loli y Conchi Parra Jiménez → Archivo y Conservación material de exploración.
Francisco Sánchez Bernal → Planos y Topografía.

Aparte del trabajo de gabinete antes mencionado, que cada uno desarrollaba en el grupo, en el de la exploración existía cierta alternancia entre equipo de punta y de apoyo, según las características de la cueva que se exploraba en ese momento.

De izquierda a derecha: Paco Guzmán, Enrique y Pedro junto a la caseta que existia a la entrada de la Cueva del Higuerón donde se guardaban las herramientas.



Conforme va pasando el tiempo, surgen numerosos colaboradores, unos esporádicos y otros más permanentes que prestan su apoyo y conocimientos de forma desinteresada.

Es de destacar la colaboración de personas de gran relieve en el ámbito arqueológico y cultural como D.Manuel Laza Palacios - antes mencionado -, que pone al grupo en contacto con D.Manuel Casamar, director del Museo de Bellas Artes y D.Pablo Solo de Zaldivar, en ese momento Delegado Provincial de Excavaciones Arqueológicas, con quienes el grupo tiene una estrecha colaboración en el campo de la arqueología, recogiendo material de superficie y haciendo un inventario de cuevas con enterramientos y restos arqueológicos.

También recibe el Grupo el encargo del Teniente Coronel Mir del Estado Mayor del Ejército, de elaborar el Catálogo de Cavidades de la Provincia que iría a engrosar el informe que hacía el Ejército sobre la Defensa Pasiva.

El comienzo del grupo se caracteriza por una falta de material de exploración, bastante acusada, ya que éstos son caros y los medios económicos escasos.

Como material de descenso se utilizaba cuerdas de cáñamo y mosquetones, porque todavía no se encontraba en Málaga  cuerdas de perlón, descendedores, arneses, cascos......y el poco que había era carísimo.

Sin embargo, esto no fue obstáculo para que se descubrieran muchas cuevas, unas más grandes, otras menos, además de importantes yacimientos arqueológicos, siempre bajo la dirección y supervisión de las autoridades competentes en ese momento, y con los permisos reglamentarios expedidos por éstos.

El material de exploración se confeccionaba de manera muy personalizada, como por ejemplo, los cascos de seguridad, que eran los utilizados en la construcción, y que se adaptaban para la iluminación de carburo. Los mosquetones para descenso eran los mismos que utilizaban los bomberos, a los que para descender, se les pasaba la cuerda con una vuelta doble, según una técnica utilizada por éstos y que enseñaron al grupo. Las bajadas de las simas se hacían rapelando con estos mosquetones y con nudos Prusik, como medida de seguridad. Las subidas al no disponer de las escalas metálicas, ni puños - ese material todavía no existía en Málaga - se hacían pasando la cuerda por una polea - en ocasiones no se podía colocar - y se tiraba con todas las manos disponibles para subir al espeleólogo.

Gracias al apoyo de las personas antes citadas y también al dinero de los miembros del grupo, se fue adquiriendo poco a poco material de calidad. Las cuerdas de perlón, descendedores, puños, excelentes cascos con buena iluminación, ropa adecuada, escalerillas metálicas, etc., pasaron a formar parte del material personal de cada uno.
Llevaba el grupo una andadura de un par de años, cuando D.Manuel Casamar propone el traslado desde la Posada de la Victoria a una de las torres de la Alcazaba, concretamente a la del Cristo, acondicionada a tal efecto.


En el interior de la Cueva del Higuerón
Plano de la cueva sacado del libro :  El Tesoro de los Cinco Reyes.

Una de las galerías de la Cueva del Higuerón.
(Foto sacada del libro : El Tesoro de los Cinco Reyes)

Uno de los pasillos de la Cueva del Higuerón.
(Foto sacada del libro : El Tesoro de los Cinco Reyes).

Una vez allí instalados, se comienza con una ardua labor de clasificación de material arqueológico, bajo su supervisión. Se hacen nuevas fichas, planos, archivos fotográficos y todo ello en previsión a futuros estudios por parte de arqueólogos especializados en cada una de las culturas a las que pertenece el material clasificado.

Es en esta época cuando se encarga al grupo la confección de la Carta Arqueológica de la Provincia de Málaga.

La zona de actuación es toda la provincia, pero se hace hincapié en los municipios de Ronda, El Burgo, la sierra del Torcal, Alameda y Mollina, municipio éste último donde se encuentra la sierra de la Camorra, con gran cantidad de cavidades, tales como la Cueva de los Órganos, parcialmente explorada, El Corralón, Sima del Almirez y muchas más.

De todas ellas, se levanta la topografía, se hace reportaje fotográfico y fichas con restos arqueológicos encontrados en su interior.

En esta labor de rastreo siempre se cuenta con la ayuda de los guardas forestales, grandes conocedores de estos lugares, como Candelario, el guarda de la Camorra en Mollina, que le dio al grupo exacta información sobre la situación de todas las cuevas y simas que aquí se abren.


Exploración Cueva de los Órganos en la Camorra.
Cueva de los Órganos.

Exploración de la Cueva de los Órganos.
Desde la izq. : Paco, Pepe Luis, Cañete, Candelario (el guarda de la Camorra) y Salvador.

Es el Patronato de la Cueva de Nerja, conocida mundialmente, el que le da al Grupo G.E.M.A., la posibilidad de hacer su mayor y más importante descubrimiento al encargarle la continuación de la exploración de la cueva con objeto de encontrar nuevas salas y galerías.

Al poco de iniciar esta exploración, se descubren nuevas salas como la de Los Niveles, La Lanza, La Montaña ..... que amplían considerablemente el recorrido de la cueva.
Sala de los Niveles. Cueva de Nerja.
Sala de la Montaña. Cueva de Nerja.

Todo este trabajo ha sido publicado en prensa y en la revista Jábega de la Diputación Provincial de Málaga. En unas publicaciones se menciona al Grupo G.E.M.A. como descubridor y en otras no, pero todo el primer trabajo de topografía, así como el tendido de línea eléctrica para la iluminación de las salas y estudio climatológico fue elaborado por G.E.M.A.

Se entregó al Patronato este trabajo para que le sirviera de base  al estudio  de una posible apertura al público de estas nuevas galerías.

A raíz de una nueva reestructuración, se cambian de domicilio, y se fija en Calle San Andrés, nº.5. Este local es propiedad de uno de los miembros del Grupo, Manuel Giménez Gómez, sobrino de D. Simeón Jiménez Reina que fue Delegado Provincial de Excavaciones. Por estas fechas, es cuando se exploran las Cuevas de La Zorrera y los Botijos en el municipio de Benalmádena. Ambas estudiadas y publicadas después de  varias campañas llevadas a cabo  por arqueólogos de la Facultad y la Delegación de Cultura. Estas cuevas de escaso valor turístico, si lo tienen y mucho arqueológico. Todo el material recuperado, ha pasado a formar parte del fondo del Museo Municipal de Benalmádena recientemente inaugurado por el Sr Ministro de Información y Turismo, donde está expuesto junto a otras colecciones.


Exploración Cueva de la Murcielaguina, cuya entrada se observa al fondo.

 Esta es a grandes rasgos, la historia de uno de los grupos pioneros de la Espeleología Malagueña  por el que han pasado muchos y muy buenos espeleólogos. Actualmente, no todos los miembros se encuentran formando parte activa del mismo, ya que por diversos motivos algunos han tenido que suspender esta actividad .No obstante, muchos de ellos siguen manteniendo contacto con el Grupo interesándose por sus progresos y prestando ayuda en la medida de sus posibilidades.